Conocer las declaraciones de salud autorizadas en Europa resulta imprescindible para cualquier marca, distribuidor, creador de contenido o profesional que comunique sobre alimentos y complementos alimenticios.
Frases como “refuerza tus defensas”, “elimina el cansancio”, “protege el corazón” o “ayuda a adelgazar” pueden parecer expresiones publicitarias normales. Sin embargo, cuando relacionan un alimento, nutriente o producto con la salud, pueden quedar sometidas a requisitos legales específicos.
La normativa no afecta únicamente a lo que aparece impreso en el envase. También puede alcanzar la publicidad, las páginas web, los vídeos, las presentaciones comerciales y las publicaciones de redes sociales cuando forman parte de una comunicación comercial.
Esta guía explica cómo diferenciar una declaración nutricional, una declaración de propiedades saludables y una promesa medicinal, además de mostrar cómo consultar el Registro de la Unión Europea antes de publicar.
Qué es una declaración nutricional
Una declaración nutricional afirma, sugiere o da a entender que un alimento posee propiedades beneficiosas por:
- La energía que aporta, no aporta o aporta en una cantidad reducida.
- Los nutrientes que contiene.
- Una cantidad aumentada o reducida de un nutriente.
- La ausencia de un nutriente o sustancia.
Algunos ejemplos habituales son:
- Bajo contenido de grasa.
- Sin azúcares.
- Sin azúcares añadidos.
- Fuente de fibra.
- Alto contenido de proteínas.
- Fuente de vitamina C.
- Bajo contenido de sal.
Estas expresiones no pueden utilizarse libremente. Cada una tiene unas condiciones concretas.
Por ejemplo, para afirmar que un alimento es “fuente de fibra” debe alcanzar la cantidad mínima establecida. Tampoco puede utilizarse “sin azúcares añadidos” si se ha incorporado algún ingrediente empleado por sus propiedades edulcorantes.
La Comisión Europea mantiene la lista de declaraciones nutricionales permitidas y sus condiciones.
Qué es una declaración de propiedades saludables
Una declaración de propiedades saludables establece, sugiere o da a entender que existe una relación entre:
- Un alimento.
- Una categoría de alimentos.
- Un nutriente.
- Otra sustancia.
y la salud.
Un ejemplo autorizado es:
La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Esta declaración no significa que la vitamina C prevenga infecciones, cure enfermedades o garantice que una persona no enfermará.
Describe una contribución a una función normal del organismo y solo puede utilizarse cuando el producto cumple las condiciones establecidas para esa declaración.
La normativa principal es el Reglamento (CE) 1924/2006 sobre declaraciones nutricionales y de propiedades saludables.
Qué es una promesa medicinal
Los complementos alimenticios se comercializan como alimentos, no como medicamentos.
Por tanto, su presentación y publicidad no pueden atribuirles propiedades para:
- Prevenir enfermedades.
- Tratar enfermedades.
- Curar enfermedades.
- Sustituir tratamientos médicos.
- Eliminar patologías.
- Modificar una medicación.
- Garantizar una recuperación.
Existe una diferencia fundamental entre decir:
La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
y afirmar:
Este producto previene los resfriados.
La primera puede corresponder a una declaración autorizada si se cumplen sus condiciones. La segunda atribuye al producto una capacidad preventiva frente a una enfermedad.
La EFSA explica el marco europeo aplicable a los complementos alimenticios y recuerda que su presentación o publicidad no puede atribuirles propiedades de prevención, tratamiento o curación de enfermedades.
A qué comunicaciones se aplica la normativa
El Reglamento 1924/2006 se aplica a las declaraciones nutricionales y saludables realizadas en comunicaciones comerciales, incluyendo:
- Etiquetado.
- Envases.
- Presentación del producto.
- Publicidad.
- Campañas promocionales.
- Páginas comerciales.
- Tiendas digitales.
- Materiales de venta.
En la práctica, cuando un distribuidor o creador de contenido utiliza una publicación para promocionar un alimento o complemento, conviene tratar ese contenido como una comunicación comercial.
Esto puede afectar a:
- Publicaciones de Facebook.
- Historias y reels de Instagram.
- Vídeos de TikTok.
- Vídeos de YouTube.
- Estados de WhatsApp.
- Mensajes comerciales.
- Presentaciones en reuniones.
- Folletos.
- Correos promocionales.
- Artículos patrocinados.
- Testimonios utilizados para vender.
La normativa define una declaración de forma amplia: puede ser un mensaje textual, gráfico, pictórico o simbólico que afirme, sugiera o implique que un alimento posee determinadas características.
Por eso, una imagen también puede transmitir una promesa, aunque no aparezca escrita de manera explícita.
Qué es el Registro de declaraciones de la Unión Europea
La Comisión Europea mantiene un registro público que recoge:
- Declaraciones nutricionales permitidas.
- Declaraciones de propiedades saludables autorizadas.
- Condiciones de utilización.
- Restricciones.
- Advertencias adicionales.
- Declaraciones no autorizadas.
- Motivos de la no autorización.
- Normas europeas relacionadas.
Puedes acceder al Registro de declaraciones nutricionales y saludables de la Unión Europea.
El registro es una referencia esencial, pero no debe consultarse mirando únicamente la frase autorizada. También hay que revisar las condiciones, restricciones y advertencias.
Esta guía ha sido revisada consultando el Registro de la UE el 12 de agosto de 2026. Antes de preparar una campaña nueva debe realizarse otra comprobación, ya que las listas y condiciones pueden actualizarse.
Tres categorías principales de declaraciones saludables
Declaraciones funcionales
Se refieren a funciones normales del organismo, desarrollo, rendimiento psicológico, control del peso u otros efectos comprendidos en la normativa.
Algunos ejemplos autorizados, sujetos a sus condiciones, son:
- La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
- La biotina contribuye al metabolismo energético normal.
- El zinc contribuye al mantenimiento de la piel en condiciones normales.
- La fibra de centeno contribuye al funcionamiento normal del intestino.
Declaraciones sobre reducción de un factor de riesgo
No afirman que el producto prevenga una enfermedad. Indican que un alimento o componente reduce un factor de riesgo relacionado con su desarrollo.
Estas declaraciones requieren una autorización específica y deben utilizarse exactamente dentro del contexto establecido.
Reducir un factor de riesgo no equivale a garantizar que una enfermedad no se desarrollará.
Declaraciones relacionadas con el desarrollo y la salud infantil
Tienen un procedimiento y unas condiciones específicos. No debe trasladarse automáticamente una afirmación autorizada para adultos a productos o comunicaciones destinadas a niños.
Una declaración autorizada no puede utilizarse en cualquier producto
Encontrar una frase autorizada en el Registro europeo es solamente el primer paso.
También debe comprobarse:
- Qué ingrediente permite utilizarla.
- Cuánta cantidad debe aportar el producto.
- Qué dosis diaria debe consumirse.
- Qué población puede utilizarla.
- Si existen restricciones.
- Si debe añadirse una advertencia.
- Si el producto cumple la condición de “fuente de” ese nutriente.
- Si la cantidad necesaria puede obtenerse mediante un consumo razonable.
Por ejemplo, muchas declaraciones sobre vitaminas y minerales solo pueden utilizarse si el alimento es, como mínimo, una fuente de ese nutriente conforme a la normativa.
No basta con que el ingrediente aparezca en la lista.
Cómo comprobar una declaración paso a paso
Paso 1: identifica el ingrediente exacto
No busques solamente el nombre comercial del producto.
Identifica:
- Nutriente.
- Sustancia.
- Alimento.
- Extracto.
- Cepa, cuando resulte relevante.
- Forma del ingrediente.
- Cantidad por dosis diaria.
Si el producto contiene una mezcla, no presupongas que la combinación completa comparte las propiedades autorizadas de cada ingrediente.
Paso 2: identifica la frase que quieres utilizar
Escríbela antes de buscar.
Por ejemplo:
Este producto elimina el cansancio.
Ahora identifica qué relación establece:
- Producto: complemento alimenticio.
- Efecto: eliminación del cansancio.
- Contexto: comunicación comercial.
Esto permite detectar que la afirmación es más fuerte que una posible declaración autorizada sobre un nutriente.
Paso 3: busca el nutriente o sustancia en el Registro
Consulta el Registro de la UE utilizando el ingrediente, no la promesa inventada.
Revisa si la declaración figura como:
- Autorizada.
- No autorizada.
- Pendiente.
- Protegida mediante datos de propiedad.
- Sujeta a una norma específica.
Que una declaración haya sido solicitada o evaluada no significa automáticamente que esté autorizada.
Paso 4: lee la redacción autorizada
Compara el significado con la frase que quieres publicar.
La normativa permite cierta flexibilidad cuando una redacción mantiene para el consumidor el mismo significado que la declaración permitida. Sin embargo, también debe respetar las mismas condiciones de uso.
La lista europea de declaraciones permitidas exige que la redacción sea veraz, clara, fiable y útil para el consumidor.
Cambiar “contribuye al funcionamiento normal” por “optimiza”, “potencia al máximo”, “repara” o “elimina” puede alterar sustancialmente el significado.
Cuando exista duda, conviene utilizar la redacción oficial o someter la adaptación a revisión especializada.
Paso 5: comprueba las condiciones de utilización
Revisa:
- Cantidad mínima.
- Dosis necesaria.
- Porción.
- Población.
- Frecuencia de consumo.
- Advertencias.
- Restricciones.
- Información adicional obligatoria.
Una declaración no es válida si el producto no cumple las condiciones asociadas.
Paso 6: comprueba la composición real
Contrasta la declaración con:
- Etiquetado vigente.
- Ficha técnica.
- Dosis diaria recomendada.
- Especificaciones del producto.
- Documentación facilitada por la empresa.
No utilices información correspondiente a una versión anterior del producto, otro país o una formulación diferente.
Paso 7: revisa el contexto completo
La legalidad no depende únicamente de una frase aislada.
Comprueba también:
- Título.
- Imagen.
- Testimonio.
- Música.
- Antes y después.
- Texto sobreimpreso.
- Llamada a la acción.
- Comentarios destacados.
- Hashtags.
- Respuestas del vendedor.
Una frase correcta puede adquirir un significado engañoso si aparece junto a imágenes o testimonios que prometen un resultado diferente.
Paso 8: guarda la comprobación
Crea un registro interno que incluya:
- Fecha de revisión.
- Producto.
- Ingrediente.
- Declaración utilizada.
- Condición de uso.
- Advertencia.
- Enlace al Registro.
- Versión del material.
- Persona que realizó la revisión.
Esto permite actualizar o retirar contenidos cuando cambie la formulación o la normativa.
Información que debe acompañar a determinadas declaraciones
El Reglamento 1924/2006 establece que las declaraciones de salud deben acompañarse, según corresponda, de información como:
- Importancia de una dieta variada y equilibrada.
- Importancia de un estilo de vida saludable.
- Cantidad y patrón de consumo necesarios para obtener el efecto declarado.
- Personas que deberían evitar el producto.
- Advertencias cuando un consumo excesivo pueda representar un riesgo.
No debe copiarse únicamente la frase favorable e ignorar el resto de las condiciones.
Declaraciones generales de bienestar
Expresiones como estas parecen más suaves:
- Para tu bienestar.
- Cuida de ti.
- Apoya tu salud.
- Para sentirte bien.
- Tu aliado diario.
- Bienestar desde dentro.
Sin embargo, una referencia general y no específica a la salud o al bienestar relacionado con la salud debe estar acompañada por una declaración específica autorizada.
El artículo 10 del Reglamento 1924/2006 establece este requisito.
Una frase general no debería utilizarse como mecanismo para evitar mencionar el beneficio concreto y sus condiciones.
Declaraciones expresamente restringidas
La normativa europea no permite determinadas declaraciones saludables.
Sugerir que no consumir el producto perjudicará la salud
Ejemplos:
- Si no lo tomas, tus defensas estarán desprotegidas.
- Tu cuerpo sufrirá sin este complemento.
- No puedes estar sano sin este producto.
Estas frases pueden explotar el miedo del consumidor.
Indicar una velocidad o cantidad concreta de pérdida de peso
Ejemplos:
- Pierde cinco kilos en dos semanas.
- Reduce tres centímetros en siete días.
- Adelgaza diez kilos con este producto.
La referencia a la velocidad o cantidad de pérdida de peso no está permitida como declaración saludable en alimentos.
Utilizar recomendaciones de médicos individuales
El Reglamento restringe las declaraciones que se apoyan en recomendaciones de médicos o profesionales sanitarios individuales.
No debe utilizarse una bata, un título profesional o una supuesta recomendación médica para otorgar al producto una autoridad sanitaria que no le corresponde.
Crear mensajes falsos, ambiguos o engañosos
Tampoco se permite:
- Poner en duda la seguridad de otros alimentos.
- Fomentar un consumo excesivo.
- Sugerir que una dieta variada nunca puede aportar nutrientes adecuados.
- Explotar el miedo mediante textos, símbolos o imágenes.
Ejemplos prácticos de mensajes arriesgados
“Cura el cansancio”
Problema: utiliza lenguaje terapéutico y presenta un resultado absoluto.
Una alternativa solo podrá emplearse si el producto cumple las condiciones de una declaración autorizada concreta. Por ejemplo:
La vitamina B6 contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga.
No puede utilizarse esta alternativa si el producto no aporta la cantidad requerida de vitamina B6.
“Previene los resfriados”
Problema: atribuye al producto la prevención de una enfermedad.
Una declaración autorizada relacionada con un nutriente no permite transformar “funcionamiento normal del sistema inmunitario” en “prevención de resfriados”.
“Pierde cinco kilos en dos semanas”
Problema: hace referencia a una cantidad y velocidad de pérdida de peso.
No debe sustituirse simplemente por otra promesa rápida. Es necesario retirar la afirmación.
“Desintoxica completamente tu organismo”
Problema: es una afirmación amplia que debería poder vincularse a una declaración autorizada, unas condiciones y una función concreta.
Añadir la palabra “natural” no la convierte en válida.
“Recomendado por el doctor…”
Problema: utiliza la recomendación de un profesional individual como declaración comercial.
La presencia de un profesional sanitario tampoco autoriza a atribuir propiedades medicinales a un alimento.
“Sin efectos secundarios”
Problema: presenta una garantía absoluta de seguridad.
Un producto natural o alimentario puede producir intolerancias, interacciones o reacciones adversas.
“Resultados garantizados”
Problema: elimina la variabilidad individual y puede inducir a error.
Una declaración autorizada no garantiza que cada consumidor perciba un resultado determinado.
Testimonios de clientes
Un testimonio no queda automáticamente fuera de la normativa porque la frase la haya pronunciado un cliente.
Ejemplos problemáticos serían:
- “Me curó el dolor.”
- “Dejé mi medicación.”
- “Perdí ocho kilos en un mes.”
- “Ya no necesito ir al médico.”
- “Me desapareció la enfermedad.”
Cuando una empresa o distribuidor selecciona, publica o reutiliza un testimonio para promocionar un producto, este pasa a formar parte del mensaje comercial.
Como criterio práctico de cumplimiento, conviene revisar los testimonios con las mismas reglas que el resto de la publicidad.
Añadir “resultado personal” o “los resultados pueden variar” no corrige necesariamente una afirmación terapéutica o prohibida.
Fotografías de antes y después
Una imagen puede sugerir una relación entre el producto y un resultado de salud, peso o transformación corporal.
Antes de utilizarla, pregunta:
- ¿Qué resultado implica?
- ¿Puede demostrarse?
- ¿Atribuye el cambio al producto?
- ¿Sugiere una cantidad o velocidad de pérdida de peso?
- ¿El contexto puede resultar engañoso?
- ¿Existe autorización para utilizar la imagen?
- ¿Se respetan la privacidad y los derechos de la persona?
En productos de nutrición, es más prudente mostrar:
- Preparación responsable.
- Lectura del etiquetado.
- Rutinas realistas.
- Uso conforme a las instrucciones.
- Alimentación variada.
- Actividad cotidiana.
Influencers y distribuidores
Un creador de contenido o distribuidor no debería improvisar beneficios diferentes de los aprobados por la empresa.
Antes de publicar debe comprobar:
- Que utiliza la ficha vigente del producto.
- Que la frase está autorizada.
- Que el producto cumple sus condiciones.
- Que no amplía el significado.
- Que incluye las advertencias necesarias.
- Que no introduce una enfermedad.
- Que no promete resultados.
- Que no modifica la dosis.
- Que identifica correctamente la relación comercial.
- Que conserva una copia del material autorizado.
Copiar una publicación de otro distribuidor no demuestra que su contenido sea correcto.
El problema de traducir contenidos de otros países
Las declaraciones pueden aparecer redactadas de manera diferente en distintos idiomas. Una traducción literal puede cambiar su significado.
También pueden existir diferencias entre:
- Composición del producto.
- Dosis diaria.
- Etiqueta.
- Advertencias.
- Población.
- Normativa nacional complementaria.
- Material comercial autorizado.
No debe traducirse y publicar automáticamente un contenido creado para otro mercado.
Primero hay que comprobar la formulación comercializada en España y la documentación oficial vigente.
Declaraciones sobre ingredientes botánicos
Las declaraciones relacionadas con plantas y preparados botánicos presentan una situación regulatoria especialmente compleja.
El propio Registro europeo indica que algunas declaraciones relacionadas con botánicos siguen bajo consideración y no aparecen como decisiones definitivas ordinarias.
No debe interpretarse “pendiente” como “autorizada sin condiciones” ni “rechazada”.
Antes de utilizar una declaración botánica conviene solicitar:
- Texto aprobado por la empresa.
- Base normativa.
- País donde se utilizará.
- Condiciones de uso.
- Revisión de un especialista en regulación alimentaria.
Este es uno de los ámbitos donde no resulta prudente improvisar una interpretación.
Un sistema interno para revisar contenido
Una marca o equipo de distribuidores puede crear tres niveles.
Verde: contenido educativo general
- Hábitos saludables.
- Lectura del etiquetado.
- Importancia de una dieta variada.
- Preparación de recetas.
- Organización de rutinas.
- Información general sin atribuir beneficios al producto.
Ámbar: requiere comprobación
- Beneficios de nutrientes.
- Frases adaptadas.
- Testimonios.
- Antes y después.
- Publicaciones de influencers.
- Comparaciones.
- Declaraciones sobre botánicos.
- Contenidos traducidos.
Rojo: no publicar sin revisión especializada
- Enfermedades.
- Tratamientos.
- Curación.
- Sustitución de medicamentos.
- Garantías de resultados.
- Pérdida concreta de peso.
- Recomendaciones médicas individuales.
- Mensajes basados en miedo.
- Afirmaciones contradictorias con la etiqueta.
Este sistema permite que un equipo sepa cuándo puede reutilizar una plantilla y cuándo debe detener la publicación.
Checklist antes de publicar una declaración
Producto
- ¿La formulación es la comercializada actualmente en España?
- ¿La dosis diaria está confirmada?
- ¿La etiqueta está vigente?
- ¿El ingrediente aparece en cantidad suficiente?
Declaración
- ¿Es nutricional o saludable?
- ¿Está permitida o autorizada?
- ¿He leído sus condiciones?
- ¿La redacción mantiene el mismo significado?
- ¿He evitado hacerla más fuerte?
Contexto
- ¿El título cambia el significado?
- ¿La imagen implica una curación?
- ¿El testimonio añade una promesa?
- ¿Los hashtags introducen una enfermedad?
- ¿La respuesta comercial contradice la publicación?
Información adicional
- ¿Se menciona la importancia de una dieta variada y equilibrada?
- ¿Se explica la cantidad necesaria?
- ¿Se incluyen advertencias?
- ¿Se identifica a quién no se recomienda?
Registro
- ¿He guardado la fuente?
- ¿He anotado la fecha?
- ¿Puedo demostrar qué versión revisé?
- ¿Existe aprobación interna?
Errores frecuentes
Evita:
- Copiar frases de otros distribuidores.
- Confundir evidencia de un ingrediente con autorización de una declaración.
- Pensar que “natural” permite afirmar cualquier beneficio.
- Utilizar una declaración sin cumplir su dosis.
- Cambiar “normal” por “óptimo” o “máximo”.
- Añadir enfermedades a una declaración funcional.
- Publicar testimonios terapéuticos.
- Prometer pérdida concreta de peso.
- Ocultar las advertencias.
- Usar un médico individual como respaldo comercial.
- Traducir materiales sin revisarlos.
- Presentar una declaración pendiente como autorizada.
- Conservar publicaciones después de cambiar la formulación.
- Suponer que un aviso legal corrige una promesa prohibida.
Comunicar bien aumenta la credibilidad
La normativa no impide explicar los productos. Obliga a hacerlo con mayor precisión.
Una comunicación responsable:
- Distingue alimento y medicamento.
- Utiliza declaraciones autorizadas.
- Respeta las condiciones.
- Evita exageraciones.
- Reconoce las limitaciones.
- Incluye advertencias.
- No utiliza el miedo.
- No promete resultados.
- Facilita fuentes.
- Permite decidir sin presión.
Esta forma de comunicar también protege la confianza del cliente y la reputación del distribuidor.
Antes de valorar cualquier afirmación, conviene revisar también nuestra guía sobre cómo evaluar la calidad de un complemento alimenticio.
Método final de revisión
Antes de publicar:
- Identifica el ingrediente.
- Escribe la frase exacta.
- Clasifica la declaración.
- Busca en el Registro europeo.
- Comprueba su estado.
- Lee las condiciones.
- Confirma la dosis.
- Revisa la redacción.
- Analiza imágenes y testimonios.
- Añade información obligatoria.
- Guarda la fuente y la fecha.
- Solicita revisión cuando exista duda.
No debe publicarse primero y comprobarse después.
Si quieres aplicar este proceso a tus contenidos, abre nuestro asistente de WhatsApp y escribe CHECKLIST. Te enviaremos gratuitamente el checklist para evaluar un complemento alimenticio y sus declaraciones de salud.
Fuentes consultadas
- Reglamento (CE) 1924/2006 sobre declaraciones nutricionales y saludables
- Comisión Europea: declaraciones nutricionales y saludables
- Registro de declaraciones de propiedades saludables de la UE
- Lista europea de declaraciones saludables permitidas
- AESAN: recopilación de declaraciones nutricionales y saludables
- EFSA: complementos alimenticios
Información revisada el 12 de agosto de 2026. Este artículo tiene finalidad educativa y no sustituye una revisión jurídica o regulatoria del producto y de la campaña concreta.
